viernes, 12 de noviembre de 2010

Un dia con Andrea Llosa

Entrevista Andrea llosa

Un encuentro en el distrito de Surco ella me esperaba un miércoles a las cinco en punto, parada en la puerta de su casa con las manos cruzadas, Bajamos del taxi, estuvimos algo nerviosas en hacerle la entrevista, nos saludamos , le enseñamos nuestro carne de la universidad sin casi verlo nos llamo de nuestro nombre, nos hizo pasar a su casa, caminamos por su corredor hasta llegar a su pequeña sala, se sintió en su sofá de cuero con una delicadeza y cruzando las piernas ella se encontraba con un Jean y una chompa muy sencilla nos invito a sentarnos y nos pregunto ¿que universidad está chicas? , nosotras respondimos en la universidad de San Martín de Porres, luego nos pregunto que carrera seguíamos, nosotras le contestamos, estamos en la facultad de ciencias de la comunicación, ella nos sonrió y nos dijo, antes de comenzar voy a invitarles una taza de café con leche con galletas saladas, se levanto del mueble le dije gracias y me percate cuando ella caminaba que las medias que llevaba puesta tenia bordado de color verde su nombre, y decía: Andrea.
Ya después de todo le dije que si ya podías comenzar con la entrevista ella muy gustosamente me contesto que sí.

¿Qué reportajes te han marcado?
Lo más fuerte fue cuando hice una nota sobre las pandillas en Chimbote, me sacaron la mugre. Yo estaba con una pandilla, cruzamos una cuadra y apareció la otra pandilla. De pronto comenzaron a disparar con unos tubos, como los ronderos. Me metí en la casa de una tía, ella intentó defenderme, pero me agarraron entre todos, me pegaron. Fue feo, y recuerdo que subí al carro y le dije: ‘hasta Lima’ y nadie habló hasta Huacho.

Cómo te pones tus límites?
Ahora lo hago. En Chimbote sentí la pegada, porque ya tenía a Cristóbal. Cuando me pegaron me palteé, dije: ‘miércoles ¿y si me pasa algo?’… Pensé en mi hijo. Antes era un loco calato, no me importaba nada, ahora sí lo pienso, no por mí, sino por mis hijos.

Pero también haces notas divertidas.
La de Badani. Me quedé a dormir en su casa, fue mostro. En el cuarto de una de ellas hablamos de sexo toda la noche. Yo estaba embarazada, me hicieron mis masajitos. Lucía de la Cruz es un ‘personajón’, ahí la entrevista te la hace ella. Pero también hay personajes monses, como Melania Urbina. Para ella todo es perfecto y así no es la vida real

¿Cómo te sientes trabajando en la televisión?
Super bien porque puedes hacer de todo, especialmente en los programas dominicales. Nunca te dan las notas sino tú las tienes que proponer. En reportajes querían temas pintorescos y yo feliz. Conoces distintas realidades, no siempre haces lo mismo, una semana puedes estar informado sobre el callejón más bravo y en otro reportaje contar el drama de un niño en Piura o hacer una nota en la frontera de México con Estados Unidos sobre la polémica muralla, Vives con una realidad súper chocante y aprendes un montón.
¿Qué profesión seguiste?
Ay! Yo estudie varias cosas, Educación inicial, marketing turismo, pero al final me decidí por el periodismo pro que siempre me gusto escribir.

¿Desde qué edad empezaste a escribir?
Desde los diez años he escrito poemas , cada vez que me enamorada de cualquier chico jajá,.

¿Te ha cambiado la maternidad?
Claro que si, te cambia, piensas en otras cosas.

¿Y cómo eras de joven?
Rebelde, suspendida del colegio. Ahora todo lo estoy pagando, porque Cristóbal (su hijo mayor) es terrible, manipulador como yo. Además, siempre fui medio chibolo, no una niña. Era de tirar piedras a los carros,



creo que por eso estoy en esto, haciendo calle, porque si sería diferente, estaría sentada conduciendo el noticiero, peinada, bien linda como Jéssica Tapia. Ella, de hecho, debe haber tenido un ‘huevo’ de Barbies, Kent y su Chichobello, ja, ja, ja…

Andrea cuenta que el amor le llegó cuando menos lo esperaba. Su esposo, Lucho, es camarógrafo de ‘Panorama’.
“Un año y medio fuimos amigos, después ya empezaron a pasar sus cosas, pero nadie sabía.
Era un ‘frilo’(choque y fuga), pero un día llegó de viaje y no sé qué pasó. Me dijo: ‘te quiero’, y también empecé a sentir cosas. Yo vivía sola, llevó su maleta y a los ocho meses me casé. Salí embarazada a los seis meses y lo perdí, igual me casé. Al toque salí embarazada, volví a perderlo. Hasta que me hice una inseminación artificial y salió Cristóbal. A los 2 años, y de manera natural, nació Juanteo.

¿Tienes tu lado femenino?
Claro, no soy solo la reportera de barrio. A veces cocino, le escribo cartas a mi esposo y puedo ponerme lencería, hilo dental, pero que le baile, jamás. Además, uso faja, ja, ja, ja.

¿Entraste rápido al mundo del periodismo?
En los primeros meses de estudios ingrese a prácticas a un diario local, ahí se hizo conocida por sus crónicas pintorescas, así que el salto a la televisión vino rápido. Rosas Vallejos, que la conocía cuando practique en Caretas, me dijo que necesitaban reporteras para Panorama. Fui, converse con Eduardo Guzman y le vacilo una nota que hice sobre los abuelos de laas nalgas, que eran strippers de 80 años y, asi, me quede en la tele.

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